El pasado 13 de diciembre, el Ateneo Literario, Artístico y Científico de Cádiz celebró la XXIII edición de sus Premios Gaditanos del Año, una cita marcada por el reconocimiento al talento, el esfuerzo y el compromiso de personas y entidades vinculadas a la ciudad. En el solemne acto, celebrado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cádiz, la doctora Inmaculada Failde, Directora del Observatorio del Dolor, fue galardonada con el Premio Gaditana del Año en el Área Científica, destacando por su inestimable contribución a la investigación y análisis.

El evento estuvo presidido por José Almenara Barrios, Presidente del Ateneo, y Maite González García-Negrotto, Primera Teniente de Alcalde y Delegada de Economía y Hacienda, Función Pública y Cultura del Ayuntamiento de Cádiz.
La doctora Failde, en sus emotivas palabras de agradecimiento, resaltó que este galardón no era un mérito exclusivamente personal, sino «el fruto del apoyo de la familia, los compañeros, colaboradores y amigos que siempre han estado ahí». Sus palabras reflejaron la humildad y el espíritu colaborativo que han caracterizado su trayectoria profesional, consolidando su figura como un referente en el ámbito científico y social.
Durante la ceremonia, se entregaron otros premios en distintas categorías que abarcaron ámbitos como la cultura, las artes, el deporte y el flamenco. Entre los galardonados de esta edición destacaron Juan Antonio Macías Gutiérrez, Premio Gaditano del Año en el Área Literaria; Cecilio Chaves, en el Área Artística; el Consorcio Zona Franca de Cádiz, en el Área Empresarial; el Cádiz Club de Fútbol Genuine, en el Área Deportiva, y Chano Domínguez Lozano, en el Área de Flamenco.
El Ateneo Literario, Artístico y Científico de Cádiz, con más de 160 años de historia, continúa siendo un símbolo de la identidad cultural gaditana. La institución refuerza su compromiso con la ciudad a través de estos premios, que no solo reconocen el talento, sino que también inspiran a las futuras generaciones a contribuir al desarrollo de su entorno.
Este homenaje a Inmaculada Failde y al resto de galardonados no es sólo un reconocimiento a sus logros individuales, sino un recordatorio de la importancia de la colaboración, el apoyo mutuo y la dedicación para avanzar en el camino de la excelencia.




